En un mundo marcado por las crisis ambientales y sociales, realizar un seguimiento riguroso de la tierra como recurso se ha convertido en un imperativo para la supervivencia y el desarrollo sostenible. La observación de la Tierra es fundamental para comprender interdependencias críticas, como las existentes entre el agua y el suelo, y garantizar la disponibilidad de recursos a largo plazo frente a fenómenos como la pérdida de biodiversidad, la degradación de ecosistemas, la deforestación derivada de la presión de la minería ilegal y la expansión de la frontera agrícola, así como el cambio climático.
A nivel global, este desafío es liderado por el Grupo de Observaciones de la Tierra (GEO), una alianza intergubernamental de la cual Colombia y el IGAC hacen parte activa. Gracias a su gestión técnica y a su posicionamiento internacional, Colombia ha consolidado su papel como líder regional en observación de la Tierra, integrando redes globales que fortalecen la gobernanza territorial y la respuesta frente a los desafíos ambientales.
Como resultado de este liderazgo, el país ocupa nuevamente —después de más de una década— uno de los 18 escaños del Comité Ejecutivo de GEO (Group on Earth Observations), participando en la toma de decisiones estratégicas de esta organización.
En ese contexto, durante el Simposio GEO 2026: “Invertir en inteligencia terrestre para un futuro resiliente”, realizado en la Organización Meteorológica Mundial (OMM) en Ginebra, Colombia participó en las discusiones del Comité Ejecutivo, donde se abordaron temas relacionados con la implementación de la estrategia GEO, la aprobación del Fondo Fiduciario, las nuevas reglas de procedimiento, la arquitectura de datos in situ y el fondo de innovación para la próxima década.
Asimismo, como miembro activo de AmeriGEO —el referente regional de GEO— y tras haber sido sede de su evento anual en Bogotá, Colombia ha fortalecido su visibilidad internacional y el acceso a modelos científicos avanzados de la comunidad de las Américas para el monitoreo ambiental y el ordenamiento territorial.
En los últimos años, GEO ha impulsado una transformación conceptual hacia la denominada “Inteligencia de la Tierra” (Earth Intelligence), un enfoque orientado a convertir datos geoespaciales en conocimiento accionable, co-creado con actores públicos, privados, académicos y comunitarios, para generar impactos sociales concretos.
En este ecosistema, Colombia desempeña un papel estratégico a través de AmeriGEO. Como integrante del Comité Ejecutivo de GEO y del comité directivo regional, el país no solo consume información geoespacial, sino que participa activamente en la construcción de la inteligencia territorial de las Américas.
En esta línea, desde la Dirección de Gestión de Información Geográfica del IGAC se ha materializado esta visión mediante la consolidación del Observatorio de la Tierra y el Territorio (OTT), una plataforma digital especializada que integra información geoespacial y catastral para el análisis continuo del territorio colombiano.
Desde el punto de vista técnico, el OTT responde al reto del monitoreo permanente mediante la adquisición masiva y diaria de datos provenientes de sensores remotos, alcanzando un hito histórico: la observación directa del 100 % del territorio nacional, equivalente a 114 millones de hectáreas.
Más que un repositorio de imágenes, el OTT funciona como un centro de analítica avanzada que incorpora inteligencia artificial para identificar variaciones geográficas, transformaciones antrópicas, cambios en infraestructura y actividades extractivas.
El OTT se destaca, además, por su gestión de información en el marco de la Infraestructura Colombiana de Datos Espaciales (ICDE). A mayo de 2026, dispone de más de 4.380.000 imágenes satelitales actualizadas y confiables para el Estado colombiano. Actualmente, esta herramienta beneficia a 95 entidades nacionales y regionales, fortaleciendo la planeación y la toma de decisiones basadas en evidencia.
Uno de los componentes estratégicos en desarrollo para el futuro del OTT es la incorporación de tecnologías radar (SAR) y láser (LiDAR), sensores activos fundamentales para el monitoreo de regiones con nubosidad persistente, como la Amazonía y el Pacífico colombiano, donde la teledetección óptica presenta limitaciones.
Para fortalecer esta capacidad, se avanza en un convenio con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres orientado a la obtención de imágenes LiDAR, así como en la estructuración de nuevas alianzas estratégicas.
En este contexto se destaca el Programa SAR Colombia, mediante el cual, en colaboración con la NASA —a través de la misión NISAR, desarrollada conjuntamente con la ISRO de la India—, la Agencia Espacial Canadiense y la CONAE de Argentina, el país accede a información de radar de apertura sintética (SAR) de clase mundial y fortalece la formación de expertos en el procesamiento y análisis de este tipo de datos, fundamentales para el monitoreo de la deforestación y el mapeo territorial.
De igual manera, en alianza con la Agencia Espacial Europea (ESA) y de manera articulada con UNOSAT, el programa satelital de Naciones Unidas, se facilita el acceso a los datos del programa Copernicus y a procesos de capacitación técnica orientados a la respuesta humanitaria y la gestión del riesgo.
Estas capacidades fortalecerán significativamente la respuesta nacional frente al cambio climático, la gestión de desastres y la deforestación. El propósito final es integrar información geoespacial de alta calidad en las políticas públicas para aumentar la competitividad, la sostenibilidad y la resiliencia territorial del país.
Para el Sistema de Administración del Territorio (SAT), la utilidad del OTT es estratégica, al convertirse en un insumo fundamental para el Catastro Multipropósito. Gracias a la disponibilidad de información física y jurídica actualizada, esta plataforma facilita la implementación de la Reforma Rural Integral, el ordenamiento territorial alrededor del agua y el fortalecimiento de la seguridad jurídica sobre la tenencia de la tierra.
El OTT trasciende así la función de una plataforma tecnológica: constituye la infraestructura de inteligencia geográfica del Estado colombiano y una pieza clave para construir una Geografía para la Vida, donde la inteligencia de datos se traduzca en equidad, sostenibilidad, paz territorial y una mejor gestión del territorio.
Al integrar información diaria de todo el país, el OTT suministra insumos para que el Gobierno nacional diseñe políticas públicas basadas en evidencia en tiempo real; para que gobernaciones, alcaldías y autoridades ambientales planifiquen con mayor precisión el uso del suelo y de los recursos naturales; y para que entidades de control, academia y sector privado tomen decisiones sustentadas en información verificable y confiable.
En un país tan diverso y desafiante como Colombia, marcado por el cambio climático, la deforestación y las brechas territoriales, contar con una visión única, actualizada y accesible del territorio es una condición habilitante para la equidad, la competitividad y la paz.
El OTT es, en esencia, la base técnica que permitirá a Colombia pasar de administrar el territorio a gestionarlo inteligentemente.

